Documento de la Asamblea Provincial del Partido ARI
La Asamblea Provincial del Partido ARI ratifica el compromiso partidario de luchar por la Ética, la República y la Justicia Social y de construir la alternativa política que los haga realidad. Estos postulados cobran más vigencia que nunca en el marco de la crisis provocada por las erróneas políticas oficiales sobre los sectores productivos, que han estancado la producción y el consumo, y han provocado un clima de incertidumbre en la sociedad argentina.
Reiteramos, una vez más, que el modelo vigente ha sido y es de concentración de riqueza, lo que se comprueba al verificar que el crecimiento del PBI de estos últimos 5 años, cercano al 9% anual, no ha mejorado en lo más mínimo la redistribución del ingreso. Esto, a pesar de que el gobierno ha intentado justificar cada una de sus últimas medidas (aumento de retenciones, saqueo a las cajas de jubilados, etc. etc.) con el discurso de la distribución de ingresos cuando en la realidad se ha dado el proceso inverso. Discurso que, por otra parte, repiten ciertos sectores seudo progresistas, que solo atinan a plantear que se trata de una asignatura pendiente, lo que sigue siendo una brutal transferencia de recursos hacia los sectores del capital y los grupos del poder económico, y el mejor ejemplo de esto ha sido el inescrupuloso pago de la totalidad de la deuda externa al FMI.
Reiteramos, una vez más, que el modelo es altamente corrupto. No sólo se han descubierto infinidad de hechos de corrupción como Skanska, Antonini Wilson, Picolotti, Felisa Miceli, etc., sino que la principal corrupción es la que ejerce el matrimonio presidencial que, a través de sus testaferros Cristóbal López, Lázaro Báez, o Eskenasy, y el manejo del Ministro Julio De Vido, se apoderaron de los negocios más rentables de la Argentina (juego, petróleo, energía, pesca, etc.).
Reiteramos, una vez más, que es un gobierno autoritario, que ha llevado a la confrontación de los argentinos y ha instalado un clima de violencia social y política que hoy atraviesa la sociedad toda. Y por otra parte ha avasallado en forma permanente todas las instituciones que son el sostén de la democracia.
Por ello la Justicia Social, la Ética, y la República son, más que nunca, el pilar para la construcción de una alternativa de gobierno.
Porque además este modelo económico, injusto en la distribución y ahora agravado por la crisis internacional, es el que ya ha generado miles de compañeros trabajadores despedidos y suspendidos, lo que lleva a que cada vez más familias se encuentren entre la angustia y la desesperanza.
Porque este modelo violento e injusto es el que ha provocado el incremento de los índices delictivos, y ha generado un clima de inseguridad que hace que vivamos entre el miedo y la impotencia.
Porque este modelo de poder es el que hace que vivamos en la más absoluta impunidad, donde una justicia que no existe, no solo no da respuesta a la más mínima demanda de la sociedad ante los delitos comunes, sino que permite que se sigan robando nuestros recursos de manera obscena.
Porque este un modelo ligado al delito, es que asistimos al incremento del negocio de la droga, y a que las mafias del narcotráfico financien las campañas del oficialismo.
Un párrafo aparte merece la situación de la Provincia de Buenos Aires.
Nuestra Provincia se encuentra en la más absoluta parálisis. No solo se encuentra afectada por la crisis económica con su efecto devastador en los sectores productivos, sino que sufre en sus zonas rurales como urbanas graves calamidades. En el interior de nuestra provincia, las consecuencias de la insensatez de la política agropecuaria del gobierno nacional, con el apoyo inexplicable del gobierno provincial, sumada a la tremenda sequía que afectó gran parte de nuestra provincia, han dejado un clima desolador. En nuestro conurbano, el aumento de los despidos, la creciente ola de inseguridad, el aumento de tarifas, entre otras cuestiones, generan una combinación altamente explosiva. A esto se le suma el colapso del sistema de salud, el conflicto permanente en el sistema educativo con el aumento de la deserción escolar, la falta de respuesta del sistema judicial, y todo, en el marco de infinidad de conflictos vinculados a graves problemas medioambientales. De este grave estado de cosas las principales víctimas son nuestros niños, y el gobierno provincial, en vez de dar protección a nuestra niñez, como además ética y legalmente corresponde, propone irracionalmente bajar la edad de imputabilidad.
La Provincia de Buenos Aires va camino, nuevamente, a la emisión de patacones. La resignación del gobierno provincial ante el gobierno nacional por los recursos que éste le roba a la provincia, nos llevan a una situación sin salida. Y esto traerá aparejado una nueva pérdida del poder adquisitivo de miles de bonaerenses y mayor conflictividad social.
Es por todo ello que resulta inconcebible que, ante este estado de situación, los gobiernos tanto nacional como provincial convoquen a elecciones anticipadas. No solo porque se viola una regla básica de la democracia que hace a la previsibilidad del sistema político, sino porque se intenta esconder la crisis detrás de las campañas electorales, en una clara manipulación de conjunto del pueblo argentino.
Hubiese sido absolutamente necesario que el gobierno nacional, en lugar de llevar adelante esta locura institucional de adelantar arbitraria y repentinamente el calendario electoral, se hubiese dedicado, de manera urgente, a resolver los problemas acuciantes que afectan a la sociedad argentina.
De este oscuro y preocupante diagnóstico es que debe asumirse la responsabilidad histórica de construir una alternativa política. La misma tendrá que contener la suficiente amplitud como para generar un poder capaz de producir un profundo cambio cultural, económico, social y político que construya un país con dignidad y ciudadanía. Y en este sentido ratificamos que Lilita Carrió es quien tiene las mejores condiciones políticas y morales para liderar este proyecto.
En este marco, y ante la posible aprobación de la convocatoria a elecciones para el día 28 de junio de 2009, y de acuerdo a las atribuciones emanadas del artículo 24 de nuestra carta orgánica, la Asamblea Provincial del Partido ARI resuelve:
- Seguir acompañando los reclamos y demandas de la sociedad por seguridad, empleo, salarios dignos, justicia, salud y educación.
Vincular la campaña electoral partidaria a los problemas centrales que viven millones de bonaerenses.
- Habilitar al partido ARI de la Provincia de Buenos Aires para la conformación de frentes electorales y/o coaliciones, conforme lo establece el artículo 24 inciso b de nuestra Carta Orgánica, con aquellas fuerzas políticas que interpreten el sentido de lo manifestado en los párrafos anteriores como requisitos fundamentales para reconstruir la República, la ética y la distribución del ingreso.
- Delegar en la Dirección provincial del partido ARI, cuya integración de 2 (dos) representantes de cada una de las secciones, más dieciséis miembros elegidos por toda la provincia tomándola a ésta como distrito único (que ha sido dispuesta por el artículo 27 de la carta orgánica y hoy se encuentra en funciones conforme a la elección de los afiliados), la designación de los representantes partidarios para acordar la conformación de las listas ante los restantes integrantes de los distintos partidos que pudieran conformar esos frentes o coaliciones, de acuerdo a los candidatos del partido electos en la elección interna convocada para el día 3 de mayo del corriente. Dicha Dirección Provincial refrendará lo actuado por los miembros designados a esos efectos.
- Manifestar la expresa voluntad de impedir la fragmentación de los frentes electorales o coaliciones, tanto en las secciones electorales como en los municipios, y, por ende, la oposición a la utilización de listas colectoras.
- Posibilitar la integración en los posibles Frentes electorales o Coaliciones, de personalidades vinculadas a los sectores sociales, productivos, religiosos y culturales.
Buenos Aires, sábado 21 de marzo de 2007